Historia

En el límite con la provincia de Burgos, entre Villaverde de Montejo y Fuentelcésped (Burgos) se encuentra esta villa a la que en el año 1011 llegó el conde Sancho García cuando se llamaba Montelionem, pero que no fue repoblada hasta el último cuarto del siglo XI con burgaleses del sur, procedentes de Haza y Torregalindo. En 1123 se cita ya como Monteio, añadiéndose el sufijo compuesto de la Vega de la Serrezuela., haciendo referencia a la vega del río Riaza y a la Serrezuela de Pradales Llegó a ser capital de la Comunidad de Villa y Tierra de su nombre.

Todavía hoy conserva un aspecto medieval con sus murallas y ruinas del castillo. Por el contrario, la iglesia de san Andrés ha sido rehecha recientemente, pero guarda una numerosa colección de obras de platería, entre las que destaca un cáliz realizado en Segovia hacia 1500. También son típicas las bodegas subterráneas de esta villa. En las cercanías del núcleo se halla la ermita de Nuestra Señora del Valle; las espléndidas ruinas de la antigua iglesia de Casuar, lugar ya despoblado en el siglo XVIII, pero que de dicho templo conserva los muros externos, el ábside semicircular, el arco triunfal y las bóvedas de medio cañón y de horno del presbiterio, del mejor románico de Castilla; además se encuentra en un paraje incomparable y solitario, junto al río Riaza. También en este lugar se halla una reserva de aves rapaces y carroñera; y varias cuevas naturales, como la del Búho, de la Cazorra, y de la Murcielaguera.